Eventos y Actividades
| Reunión de Oración |
|
|
Nuestros Pastores

Arturo y Paty Delgado
Pastores del Centro Familiar Cristiano Agape
Entrar
| Cómo tener victoria sobre el enemigo | | Imprimir | |
| Escrito por Arturo Delgado | |
| domingo, 29 de agosto de 2010 | |
|
¡Líderes de célula!
Hoy, Megacélula a las 6:30 pm en Familia Cristiana. Animamos a todos los líderes de Célula a ser promotores de las actividades que se realizan para toda la congregación. Texto clave: Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó (Romanos 8:37) Texto-lectura: Romanos 8:28-29 Introducción: Tener éxito en la vida espiritual tiene que ver con dos cosas: ser consciente de la existencia de un enemigo común y crecer en el conocimiento y en la comunión con Dios mediante la lectura de la Biblia y la oración. Sin éstos elementos difícilmente tendremos una vida victoriosa sobre el pecado, sobre el temor y sobre las tentaciones. Este tema tiene que ver con el texto arriba mencionado sobre la victoria de Cristo y nos deja una serie de indicaciones sobre cómo tener victoria sobre el enemigo.
1. Nunca subestimes al enemigo. El Diablo es como un león que busca desesperadamente devorarnos. Los ingenuos que creen que el diablo no los va a tocar caen sorprendidos por sus ataques. 2. Nunca subestimes a Dios. Parece una paradoja, pero no es así, ya que en la primera nos cuidamos del poder del diablo, mientras que aquí confiamos que Dios es más grande que todo el poder de Satanás. 3. Nunca subestimes el poder de la fe. Si Dios es más grande que nuestros enemigos y aún más grande que nuestros problemas, entonces debemos considerar que nuestra fe puede vencerlos, no una fe en nuestra fuerza o poder, sino en Dios, su poder y su amor. 4. Nunca subestimes el perdón de Dios. Mediante la muerte de Jesús nosotros hemos sido reconciliados con Dios, su sangre nos ha lavado de los pecados, por lo tanto no debemos permitir acusaciones falsas sino más bien creer lo que Dios dice de nosotros y a nuestro favor. 5. Nunca subestimes el amor de Dios. El amor de Dios nos sostiene en medio de las batallas, sin importar las heridas e inclusive algunas derrotas, Dios nos sigue amando, su persistente e inalterable amor se mantiene en la misma intensidad. 6. Nunca subestimes el poder de una vida rendida. Si nos consagramos a Dios y le seguimos de corazón, el diablo poco podrá vencernos, y más cuando hemos decidido no volver atrás. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

